29 de enero de 2007

¡Que cosas!

Como todos los lunes, el viaje en tren hacia la monotonía de la semana, trae alguna cosa curiosa que se puede contar.

Hoy... además del espectáculo de los campos nevados, de la sierra de Navacerrada, vista, que recrea una capa de las circunvoluciones de nuestro cerebro, quedándose grabada al menos hasta la siguiente imagen que supere en calidad y belleza la anterior.

Pero.. no es referente a la belleza de la nieve el tema del blog de hoy. Sino simplemente de un hecho curioso que me ha parecido que podría merecer la pena contar.

En una parada cualquiera de las que tiene la línea de Ferrocarril, se ha subido una persona que rondaría los sesenta y pico años.

El señor se ha dirigido por el pasillo hacia un asiento libre, que casualmente estaba situado justo detrás del asiento que yo estaba ocupando.
Mientras el buen señor estaba sopesando la idea de sentarse ó no, a mi me ha venido un cierto olor a sudoración, imagino, proveniente de esta persona, y cual sería mi sorpresa, cuando le veo sacar de su bolsillo una servilleta de papel, que ha abierto y extendido sobre el asiento, para posteriormente sentarse encima.

El hecho, me ha resultado peculiar. ¿Como una persona que en principio huele mal, se preocupa por no manchar su trasero con el asiento de un tren? ¿Acaso piensa que el resto de la gente es igual de sucia que él?

Además... no contento con ello, cuando el tren ha llegado a su destino, y yo me encaminaba hacia la salida, he dirigido una mirada al asiento que minutos antes ocupó el señor, para percatarme que la servilleta seguía en el asiento. Eso sí, hecha un ovillo, y por supuesto, sin nadie sobre ella.

Conclusión: ¿Que se puede pretender con semejante hecho, si no es incrementar la basura, en lugar de acrecentar la higiene?

3 comentarios:

pingus dijo...

quizas su intención no era la de no mancharse el sino ... la de no manchar el asiento del vagón ...

Acus dijo...

Perovsquita, he pensado lo mismo que Pingus, el problema fue dejar la servilleta en el asiento. Me parece una guarrería, una falta de respeto y ha dado ejemplo de que su falta de sentido cívico con respecto a los residuos sólidos, es lo que refleja su falta de sentido cívico con respecto a su higiene personal.
Un abrazo.
P.D: Estuve en el concierto de Fito el 28 de Diciembre, fue genial (me olvidé decirte esto en la contestación de mi post).

Perovsquita dijo...

Quizás sea eso....

En cualquier caso... madre mía ¿Porqué alguien iba a ponerse una servilleta bajo su culo, para no manchar el asiento?

Uy uy uy....