3 de octubre de 2007

Reflexión política-personal.

Hoy escribo, porque estoy asustada cada vez que me decido por ver un telediario.

Parece que todo el mundo está muy crispado. Bueno, cuando digo todo el mundo, me refiero, por supuesto a los cuatro políticos que salen por los medios y que creen que hablan por boca de todos nosotros.

No tengo muchos años, con lo cual no tengo recuerdos de una España anterior. Es más, al día siguiente de que yo naciera, se votaba el referendum para la democracia.

Durante este tiempo, nunca tuve tanta certeza como estoy teniendo ahora de lo que se conocía como "las dos españas". La gente acababa de salir de una guerra y post-guerra y habían llegado a comprender que no puedes ser enemigo de tu vecino por no tener ideas iguales.

Durante este tiempo, se podía hablar de política, la gente estaba unida contra el terrorismo. Los actos de ETA eran criticados duramente, y en general, ó al menos la impresión que yo he recogido, era que las personas estaban preocupadas por salir adelante, educar a sus hijos, estar unidos, tanto en el trabajo, luchando por unos derechos que ahora disfrutamos todos, como en la vida.

Pero... a mi me parece que todas estas cosas están cambiando. Lo digo desde mi posición de no-posición. Da la impresión de que la derecha está más lejos de la izquierda, y la izquierda está más lejos de la derecha, cuando ambas deberían estar unidas por el corazón, que es lo que yo veo cuando miro mis dos brazos. (Es la forma común de saber cual es la derecha y la izquierda).
Las ideas nacionalistas buscan un hueco en esta maraña de politiqueos y se hacen un hueco en la nueva-nuevísima juventud, que ya sabemos que no han estudiado Historia de España, porque alguien olvidó poner esa asignatura en el currículo escolar.

Ultimamente se ven jovencitos quemando banderas y fotos de reyes, o pueblos perdidos que dicen querer declararse y constituirse por si mismos república.
Yo, no me considero ni monárquica ni antimonárquica (palabra que ultimamente está muy de moda), pero si que creo que en una sociedad, hay normas que cumplir, y autoridades a las que respetar, por el bien común, por una buena convivencia.

Pero, ahora, parece que han cambiado las modas, parece que la gente ha olvidado que sigue habiendo guerras, y que soldados españoles han perdido la vida, y que manifestarse contra... la casa real, y de rebote contra la constitución, es lo que está de moda.

Es lógico entender ahora que se pusiera el grito en el cielo, cuando en un país del este de Europa se metió en la carcel a dos chicos por jugar con la bandera de ese país.
Lo raro, es lo que ocurre en España, que no tenemos respeto por nada. Y... basta ya de la coletilla esa de... "Spain is different".
Personalmente, yo preferiría que se pareciera más a países que dando una imagen de unidad, luchan por unos sueldos más justos, una política social más apta, y una educación mejor.

Una vez leí una frase en la que decía: "En un país de ciegos, el tuerto es el rey". Os dejo la última reflexión a vosotros.
Yo, solo digo, que a mi..... me da un poquito de miedo el final que podría tener esta historia.

5 comentarios:

KAMELAS dijo...

Si solo fuera DOS las Españas no estaria nada mal .. lo malo es que son DOSCIENTAS ..

Me uno a tu indignacion y a tu miedo al futuro .. pero no se, llamame cinico, pero para mi que detras de todos estos nacionalismos, trapitos de colores y crispacion permanente solo esta el amor al dinero o al poder .. o a las dos cosas !!

Un abrazo .. y yo que tu dejaba de ver el telediario !!

Perovsquita dijo...

Si, tienes razón. Ultimamente a la gente le ha dado por buscar causa para hacer revolución.

Y.. seguro que el poder y el dinero tienen mucha culpa en esto.

Saludos!

pd.- creo que solo veré el telediario para saber que es la hora a la que irme a hacer la cena.

almena dijo...

Es genial esa tu frase, así debería de ser:
"...cuando ambas deberían estar unidas por el corazón, que es lo que yo veo cuando miro mis dos brazos..."

Me siento como tú.
:)
Un beso

pingus dijo...

excelente post perovsquita

pez dijo...

La gente ha entrado en el juego de esos cuatro politicos y no se queja de lo que le afecta día a día sino de las cosas que menos le afectan, de paso dividiendo a la gente y radicalizandola.