5 de julio de 2007

TRANSFORMERS

No voy a hablar de la película con el mismo nombre, ni de aquellos que cambian su sexo de la mañana a la noche. No. Nada de eso.

Voy a hablar de como nuestros amigos de toda la vida se transforman.... cuando tienen un hijo, ó dos, ó... equis. De como pasan de ser personas con capacidad de hablar de diferentes temas a tener una única cosa en la mente: SUS HIJOS.

Hace poco, me reuní con unas amigas de bastante tiempo atras. Antes teníamos muchas cosas en común, pero ahora solo nos queda eso, que antes teníamos muchas cosas en común.

Durante el rato entre la merienda y la cena de los niños, momento en el que se puede quedar, el tema predominante y único fue:
El niño1 duerme bien, el niño1 ya sabe algunas letras, el niño1 conoce algunos colores, la niña es muy buena y no llora nada, el niño2 tiene mucho genio, el niño1 no tiene celos de la niña, el niño2 tiene hambre, el niño1 va a la piscina, el niño1 tiene casi 2 años, el niño2 tiene ya dos meses, la niña tiene 4 meses y bla bla bla bla bla bla bla bla....

No sabría hacer un resumen exacto de la situación, pero una de las parejas no paró de hablar de sus niños, y... lo que es peor, suponer que el resto del mundo tiene que saber si un niño con 54 cm tiene 2 años o 3, ó si los niños de 4 meses son bastante más grandes de lo que uno (en este caso yo) hubiera pensado en un principio.

Volviendo al tema. Dentro de esta transformación, además de ser completamente monotemas, les aparece el síntoma de "nosotros somos unos padres modelos y el resto del mundo no está preparado para serlo", cosa que únicamente se basa en la cantidad de niños por año, al menos en el caso que estoy tratando en cuestión.

Como imaginareis la velada pasó sin que una pregunta llegara en nuestra dirección. Nada de "¿y que tal os va?" ó "¿Que tal el trabajo?" ó incluso "¿Vais a hacer algo en vacaciones?". Absolutamente nada de nada. Y... no es que yo tenga algún tipo de complejo de protagonismo, ni mucho menos, solo que, despues de preguntar y mostrar interés sobre los gases de unos y las cacas de otros, yo creo que algún mínimo interés hacia nosotros nos habríamos ganado, no?

Imagino que ya habreis sacado que no soy muy niñera. Lo reconozco. Aunque si bien es cierto, supongo que tener niños, tiene que compensar en gran manera todo lo que te impide hacer y que harías si no los tuvieras, puesto que de otro modo, nuestra sociedad se habría extinguido hace algún tiempo, ¿o no?

12 comentarios:

Pekadito dijo...

Mi opinión personal es que no estás es en ese punto en el que quieras ser madre... Yo lo que pienso es que estas situaciones son normales, cuando eres madre, todo tu mundo y tu vida gira entorno a esa pequeñas criaturas que has traído al mundo.
En mi opinión personal es la manera en que muchas mujeres dan sentido a su vida y por la cual tiene sentido su existencia.

Perovsquita dijo...

Si si, eso me parece perfecto, pero.... ¿Porque piensan que todo el mundo están en ese punto?

Oye... ¿Estás en ese punto?

Saludos!

Armando dijo...

Yo si que estoy en el punto de querer ser madre, y les entiendo perfectamente...

KAMELAS dijo...

Tranquila .. que cuando los hijos tengan 18 y se hayan vuelto unos pastilleros y latin kings ..

.. te llamaran para hablar de cosas normales a ver si se los quitan de la cabeza !!

Dejalas que disfruten mientras todavia te hacen caso

Un beso !!

Ps.- A ti lo que te pasa es que en Madrid hay mucho ruido y no te deja oir la llamada del instinto maternal, jajjaj ..

Perovsquita dijo...

armando: vaya! con que sorpresas nos deleitas.... a ver si vas a tener algo que contar....

kamelas: O el ruido de madrid.. o que a alguien se el olvidó incluir el instinto maternal en mi pack, ó que suena tan bajito y yo estoy tan sorda... qeu no lo oigo


Saludos!

pez dijo...

Uno no se lo puede imaginar hasta que le pasa en que desde el momento en que te enteras que vas a ser padre hay una cosita en la cabeza que acciona un interruptor y todo absolutamente todo cambia, ya no vas pensar igual que antes,te ha cambiado la vida y la forma de verla.

Otra cosa es que te vuelvas monotematico y solo sepas hablar del percentil y de si ya ha pasado a poder tomar papillas con glutem o que tu niño sea lo mas chupi piruli.

El búho rojo dijo...

Las cosas no son como son, si no como las sentimos. La maternidad (o paternidad, que haberla, hayla) es algo innato y biológicamente primario, así que es lógico que una vez que uno se decide a cambiar su vida y pasar el relevo de sus genes a las nuevas generaciones, estas cobren un protagonismo primordial, y que además llena de orgullo a sus progenitores.

Por hacer un intento de simil absurdo es como si yo voy de vacaciones a Benidorm y tú a Bali. evidentemente siempre serán más interesantes las historias de tus vacaciones que las mías.

Pues eso... un escalón en la evolución... y no te preocupes si no sientes la llamada de la maternidad... es mucho peor sentir la llamada de la selva e irse a vivir entre bichos.

Perovsquita dijo...

Pez: A eso exactamente me refiero. A ser monotemático y no parar de hablar de semanas de niño, de meses de niño, de papillas, de juguetes de niños, de letras... Ufff

El buho rojo: Si yo entiendo que es algo importante y que como tal, tiene su protagonismo, pero... ¿Llegando al punto de ser obsesivo?
por cierto! me ha hecho gracia lo de la llamada de la selva. Creo que lo utilizará en mi próxima reunión. Dire: "Chicas, tengo algo que contaros. He sentido la llamada de... la llamada de... la selva. Me voy de vacaciones".

Pekadito dijo...

Jeje, llevo mucho tiempo en ese punto. Creo que nací para eso, y para mi significa el poder realizarme como mujer... lástima ser pobre y tener una hipoteca recien estrenada y un montón de muebles por comprar...
Más adelante ya se verá, de momento tranquilos todos que todavía no os hago tíos.

alida dijo...

Sabes cuando nos reunimos las amigas la primera pregunta es como están los niños, pero hasta allí, después hablar de otra cosa porque sino la conversación se hace monotemática y aburrida, y para eso son las reuniones para distraernos y hablar otras cosas… salir de casa y agarrar otros aires

Feliz fine

mangel dijo...

Hace años, antes de quemar un par de etapas, decía algo parecido.
Bueno, para mí se transformaban, sí, pero era como una secta: intentaban que formaras parte de ella.

En cuanto se casaba la gente, inmediatamente preguntaba cuándo lo ibas a hacer tú. Y con los hijos igual pasaba igual.

Ahora, con el chip cambiado, lo que intento es resistirme a hablar siempre de ello y, sobre todo no intentar que todo el mundo alrededor haga lo mismo.

De todas formas, vale la pena recorrer todas las etapas en algún momento de tu vida, si no, te perderás algo muy especial. Cuando llegue el momento, te dejarás llevar...

Por cierto, ya es hora de que te cases, ¿no crees? y tengas familia,.. ¿te enseño unas fotos de los niños?...Huy, se me ha escapado...

Perovsquita dijo...

Jejejeje.

No si... yo entiendo que es normal y que son situaciones lógicas.

Solo pido que la gente a veces debería de considerar que no todo el mundo está en su etapa. ¿no?

En una palabra... que los monólogos están muy bien para la tele, pero con los amigos....